Zapatero, Cañizares y Hitchens

El expresidente Zapatero y el cardenal Cañizares “debatieron” el 28 de junio sobre humanismo en la Universidad de Ávila. Zapatero se considera agnóstico (quizá porque no se atrevió en su momento a declararse ateo) y Cañizares cree que el preservativo no ayuda a erradicar el sida en África y que los miles de niños violados por curas no son nada al lado de los millones de no nacidos porque sus madres han abortado.

A pesar de estas diferencias de opinión, ambos líderes (cada uno en lo suyo) llegaron a puntos de encuentro. El dialogo entre religiones, concluyeron, es positivo.

Discrepo.

Cualquier diálogo entre personas que creen en seres imaginarios está condenado al fracaso. Es un absurdo. No sé dónde leí que aceptar discutir de religión con un creyente no es muy diferente a aceptar discutir sobre la batalla de Austerlitz con alguien que se cree Napoleón. Me gusta la cita.

Pero luego escucho a Christopher Hitchens y dudo. A veces, hay quien sí sabe discutir con un creyente. Aquí dejo un vídeo (en inglés y subtitulado en español) con una selección de declaraciones suyas en debates y entrevistas.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Religión y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Zapatero, Cañizares y Hitchens

  1. aoller dijo:

    Muchos de los argumentos que utiliza el amigo Hitchens debieran servir para repudiar la monarquía… a ver si se pone a ello…

  2. descredulo dijo:

    El problema de las religiones no son precisamente las creencias, sino los creyentes. A estas alturas del guateque, ponerse a rebatir el argumento ontológico me parece, como mínimo, un poco ingenuo. Dios ya no pinta nada, es un cuerpo extraño. A hurtadillas, un coro de deidades menores, casi domésticas, han ido ocupando su lugar y ya todos los crímenes se cometen en sus nombres. Por otra parte, el problema es y será siempre el fanatismo, y este es un hongo que puede afectar tanto al creyente como al ateo porque tiene que ver más con cosas tan mundanas como el miedo, el odio o el resentimiento que con leyendas, cosmogonías y apariciones. Puestos a incordiar al prójimo, la justificación psicológica es lo de menos: Dios, la Patria, la Revolución o el Ratoncito Pérez… Y desde luego, si alguien cree que va a desarmar al energúmeno con sarcasmos y descalificaciones es, ciertamente, un creyente… pero con los días contados.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s