El futuro que nos espera (de la mano del PP)

Una de las claves del actual Partido Popular es, como escribe hoy Carlos E. Cué, no dar titulares. No lanzar mensajes claros, no decir nada que no pueda ser rechazado una semana después. No mojarse.

Esta delirante estrategia parece que les dará buenos resultados (aunque más por culpa del PSOE que por ser, en efecto, una buena línea de acción) y, en consecuencia, su programa electoral es un ejemplo de imprecisión.

Cualquier escolar que tuviera que escribir una redacción con el tema “Si yo fuera presidente del Gobierno” pariría un texto similar. El programa del PP es un programa de buenos deseos que, claro, compartimos el 90 por ciento de los ciudadanos. Les ha faltado decir: “Impulsaremos el canto de los pájaros al amanecer y la sonrisa de los niños en la calle”.

Sin embargo, entre tanto buenismo hay algunas medidas reales. Me parece oportuno resaltarlas aquí.

1.-

Presentaremos un plan completo y coherente de reformas estructurales para la estabilidad presupuestaria, el saneamiento del sector financiero, la liberalización de la economía, la reforma laboral y el impulso de la competitividad.

De la estabilidad financiera ya hablé aquí. Es muy peligrosa.

La liberalización de la economía también suena muy bien pero es igual de perjudicial. Veamos un ejemplo: En España el precio de los libros está fijado. Las librerías pueden hacer un 5% de descuento a quien desee. A primera vista puede perjudicar al cliente, pues está obligado a pagar casi lo mismo en cualquier tienda. Pero es la única forma de que las librerías pequeñas sobrevivan. En el año 1997 Inglaterra “liberalizó” este sector. Ahora apenas hay librerías pequeñas.

Sucede parecido en otros sectores. Si se “liberalizan” horarios comerciales se permite que El Corte Inglés abra 365 al año. ¿Qué pequeña tienda puede competir con estas cadenas?

La “liberalización” es una medida que beneficia al grande y perjudica al pequeño.

2.-

Simplificaremos la tipología de contratos laborales para reducir la temporalidad y dar expectativas de estabilidad, flexibilidad y seguridad a todos los trabajadores y empresas. 

Nueva reforma laboral en el horizonte. Y, pueden estar seguros, no favorecerá a los trabajadores. El contrato único es, de nuevo, una propuesta neoliberal que maquillan para que parezca lógica y necesaria. Hace 2 años lo proponía la CEOE; y, ya se sabe, si lo quiere la patronal ¿a quién beneficiará?

Ayer la propuesta venía del Nobel de Economía Christopher Pissarides. Se supone que un Nobel da prestigio y garantiza amplios conocimientos. Es decir: su palabra más que la mía. Pero la Economía no es una ciencia, es ideología; ¿y qué ideología tiene este señor Pissarides? En la entrevista dice: “A finales de los años setenta y a los años ochenta, se dio a los trabajadores unos poderes y privilegios que la economía no podía permitirse”. Más claro, agua.

3.-

Modernizaremos el impuesto sobre la renta con el objetivo de favorecer el ahorro, la inversión y el empleo. Fomentaremos fiscalmente el ahorro a largo plazo mediante la creación de una nueva deducción en el IRPF por el incremento anual del ahorro, que incluya la adquisición de vivienda habitual.

Vuelta a premiar al ladrillo. ¿No hemos aprendido nada desde 2008?

4.-

En el impuesto de sociedades generalizaremos la aplicación a las empresas de reducida dimensión el tipo impositivo del 20 por ciento; extenderemos el ámbito de aplicación del tipo del 25 por ciento. Simplificaremos el sistema de deducciones.

Reducir impuestos es un regalo para ciertos oídos. Pero ya vimos lo bien que funcionaba en Irlanda el reducido Impuesto de Sociedades. Ya es muy bajo en España (9’9 el tipo medio real). Bajarlo más es un error.

En general, bajar impuestos es un error. Hoy El País publica un reportaje sobre Noruega. Allí se pagan impuestos muy altos pero también se reciben muchas prestaciones. A la larga, compensa.

5.-

Impulsaremos el mecenazgo para que tanto particulares como empresas se involucren en la financiación y promoción de la cultura, sustituyendo progresivamente el actual modelo basado en subvenciones

Es curioso que la derecha quiera que el Estado se desprenda siempre de ciertos sectores. El primero, la cultura. Bajo la acusación de ser “caldo de subvenciones”, abogan por quitarle todo el apoyo estatal. Pero cuanto más apoyo tenga, mejor para el país. Francia, por ejemplo, defiende su cine con uñas y dientes; también Estados Unidos utiliza Hollywood como embajador mundial. Y nadie acusa a sus gobernantes de favorecer a “tiririteros”.

Durante los próximos meses iremos conociendo más medidas del PP. Sin embargo, con este avance ya nos podemos hacer una idea del modelo de España que quieren.

Arriesgo una predicción: dentro de 4 años, las clases altas serán más ricas que hoy; las bajas tendrás más problemas para llegar a fin de mes; y la clase media será mucho más delgada. Ojalá me equivoque.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Política y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a El futuro que nos espera (de la mano del PP)

  1. Pingback: Esto no es un debate | Viajero a Itaca

  2. Pingback: Los mejores posts de 2011 en Viajeroaitaca | Viajero a Itaca

  3. Pingback: La desigualdad no sólo es mala; también sale cara | Viajero a Itaca

  4. Pingback: El gobierno contra el Estado | Viajero a Itaca

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s