Informe de la situación

A veces, me siento un abuelo. Suele ocurrir a la hora de comer y de cenar. Acostumbro a engullir las judías mientras veo el informativo y, claro, la comida se me atraganta. Cada día subo un escalón en mi indignación. Por cierto, una palabra bonita y necesaria a la que están vaciando de contenido.

Ahora resulta que vamos a ser parte de la Guerra de las Galaxias. El mismo señor que sacó las tropas de Irak cree que el escudo antimisiles es una buena idea. Hace unos años no pensaba lo mismo. Decía Úrsula Iguarán que “el tiempo pasa, pero no tanto”. Parecido podría decirse de Zapatero: todos cambiamos, pero no tanto.

Quien no ha cambiado nada es el señor Rajoy, también conocido como el-próximo-presidente-de-Españistán. A don Mariano le gusta Jarabe de Palo y por eso todo depende (pinchar para escuchar). ¿De qué? Es un misterio. Vamos a pasar de un presidente que incumple sus promesas a otro que ni siquiera se molesta en hacerlas.

Es la estrategia contraria a Rubalcaba. La versión castiza de Fouché promete el oro y el moro y lo hace sabiendo que tampoco va a romper su palabra. Los votantes no le darán la oportunidad.

Mientras, en la periferia de la política el cinismo y la hipocresía tiene nombre de mujer. La señora Aguirre se quedó en la caja de Pandora para recordarnos que ella siempre cae de pie, que al final sólo queda ella y que el resto somos unos fanáticos de Robespierre que deseamos hundir a escuela pública.

Igual de tranquilo que la antigua ministra de Cultura está el actual ministro de Fomento. El señor Blanco no tiene nada que ocultar, aquel día necesitaba echar gasolina y se encontró por casualidad con el señor Dorribo. Por supuesto, es inocente. Pero lo más asombroso es que los ciudadanos no pidamos a gritos su dimisión. ¿Será que no nos sorprende?

Por cierto que todo está relacionado y quien ha destapado este caso (inventado, digo: don Pepiño es tan puro como su apellido) es el mismo que ha escrito un mamotreto sobre Robespierre, el Terror y los peligros del 15M. A la presentación del mejor libro escrito desde Hamlet (palabra de Pérez-Reverte) acudió la flor, nata y caspa de la política de Españistán. Así se entiende todo.

Hay más motivos para que se me atragante la comida, pero ahora prefiero olvidarlos. No me culpen. ¿No es acaso el olvido el deporte nacional?

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Esto no puede seguir así y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s