Crónicas de la América profunda

En un mundo gobernado por la lógica, las clases altas votarían a la derecha y las bajas a la izquierda. Pero éste es un mundo regido por filias y fobias; y no es raro que muchas personas voten en contra de sus intereses. ¿Por qué? A responder esta pregunta dedica Joe Bageant 250 páginas en su libro Crónicas de la América profunda.

Todos hemos visto la América profunda en películas: pueblos perdidos de la mano de dios en la que sólo hay un libro, la Biblia; en los que muchos viven en caravanas y, pese a ser más pobres que ratas, les sobran 30 kilos; en los que el único sonido constante es el zumbido del televisor; lugares donde el Gobierno no es bienvenido, donde el estado ideal es el diseñado por Calvino. Pues bien, Joe Bageant nació en uno de esos villorrios, logró escapar, se hizo un nombre como periodista y volvió al cabo de varias décadas para escribir lo que allí sucedía.

A primera vista, estos lugares no tienen nada que ver con España, pero durante su lectura he encontrado varias similitudes. El libro está escrito en 2006, en pleno apogeo de la burbuja inmobiliaria; uno de los entrevistados dice: “Cuando se acabe el chollo, este país va a ser el infierno”. Bageant dedica cada capítulo a diseccionar un aspecto de la vida en ese lugar.

  • Los puestos de trabajo: muchos, mal pagados y cada vez con menos prestaciones.
  • La religión: los peligrosos cristianos renacidos, sus ideas sobre la guerra santa nuclear y el rechazo absoluto de la ciencia.
  • Las hipotecas: este capítulo es extrapolable a España. Dice un vendedor. “Dime en qué otro lugar puede un tipo sin estudios ganar 66 mil dólares al año trabajando 12 horas semanales”. La compra compulsiva de viviendas  no fue pecado exclusivo de los españoles.
  • Las armas: es difícil entender desde nuestra cultura esa fijación por lar escopetas y rifles.
  • La sanidad: el sistema de salud de Estados Unidos apesta; pero puede ser nuestro futuro. Las privatizaciones dejan a las clases bajas si recursos para curarse; gran parte de las bancarrotas se producen a consecuencia de enfermedades. Y, por supuesto, los pobres enferman más (aunque sólo sea por la calidad de sus trabajos).
  • La televisión: de nuevo, una situación parecida a la nuestra. Los informativos no informan, los programas de entretenimiento lobotomizan y lo único que buscan los productores es vender publicidad. Quien está pegado al televisor no tiene tiempo para informarse; va perdiendo la capacidad de leer y escribir (hay muchos analfabetos funcionales) y, en última instancia, es más manipulable que otras personas.

En definitiva, la “basura blanca” (como llama a la clase baja en Estados Unidos) acumula decenas de trabajos basura a lo largo de su vida, se gasta todo o que gana en una hipoteca que no necesita, exprime su cerebro frente al televisor y muere en antros que llaman hospitales. Sin embargo, estos ciudadanos seguirán pensando que son clase media, porque en el siglo XXI ya no hay lucha de clases, ¿verdad?

La protagonista de Todo sobre mi madre decía sobre un ex novio travesti: “¿Cómo se puede ser machista con ese par de tetas?” Yo me pregunto: ¿Cómo se puede ser de derechas con esos sueldos y esas deudas? Quizá porque no tienen claro cuáles son sus intereses, porque están desinformados, porque la propaganda es poderosa…

Quizá sea necesario un libro sobre la España profunda. Que no sale en la televisión, pero existe.

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5 respuestas a Crónicas de la América profunda

  1. Jonas dijo:

    Llevo 5 días por USA y has definido el problema tal cual. Ayer estuve en un motel de carretera y al abrir el cajón de la mesilla ahí estaba la Holy Bible amarillenta, no he visto nunca tanta gente trabajando en puestos de trabajo que parecen inútiles, mas gente mirando al que curra en las obras de carretera, gente que en España llevaría jubilada años trabajando de cara al publico en empresas de alquiler de coches, como azafatas, ofertas de trabajo donde lo que de verdad interesa son las horas extras que puedes llegar a hacer… En fin, a veces me da la sensación de que se trata de una esclavitud encubierta con el fin de llegar a la Meca de la Productividad.

    • viajeroaitaca dijo:

      Lo que tienes que hacer es escribir una serie de artículos sobre el viaje, como los que escribí a la vuelta de Cuba. Te los cuelgo aquí (con tu nombre, claro). Serán muy interesantes y estoy convencido de que disfrutarás escribiéndolos.

  2. Yo dijo:

    Error: llegados a ese punto de alienación no es que la gente sea de derechas, es que están tan dehumanizados que votan a los partidos que apelan a sus instintos más primarios…

  3. Off topic, Rául: ¿Cuándo te animas a escribir de The Shield?

    Abzo.

    • Raúl dijo:

      Lo sé. Tengo un gdoc con un puñado de anotaciones esperando a que les de forma. Lo malo es que cada vez me da más pereza (debería haberlo escrito hace semanas). Pero lo escribiré. Un abrazo

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