País de sumisos

Que levante la mano el trabajador que no tema ser despedido. Que se ponga en pie quien no se haya contenido en el último año de decir o hacer algo correcto por miedo a las represalias.

Es la tónica habitual. En tiempos duros, quien se mueve no sale en la foto. No digas, no hagas, no preguntes. Quizá te miren raro, puede que entres en una misteriosa lista negra, puede que la próxima vez que pidas algo te lo nieguen.

Ocurre en las oficinas, en las fábricas, en las compañías de transporte, en los colegios y universidades. También, me temo, en el gobierno.

Ya lo enseñó Maquiavelo. “Más le vale al príncipe ser temido que amado, pues el amor pronto se olvida, pero el temor acompaña por siempre a los hombres”. Nos acompaña al levantarnos y escuchar las noticias, esperando nuevas caídas de la economía, al comenzar la jornada de trabajo y descubrir que tu compañero ya no trabaja allí, al terminar pensando, aliviado, que has logrado superar un día más.

El miedo impide actuar, innovar, crear. El miedo ata la voluntad y fomenta la autocensura (no sólo a nivel periodístico). Fomenta el status quo y advierte contra cualquier cambio, que, amenazan, puede ser para peor. El miedo es conservador.

Lo que así se consigue es tener un país de sumisos. 40 millones de ciudadanos que prefieren callar a hablar, soportar un trabajo desagradable a arriesgarse a buscar otro, aceptar las ideas dominantes a presentar las suyas.

Para la patronal, los bancos, el Gobierno… Para las clases dominantes, en definitiva, es la situación ideal. Imponen sin confrontación, firman leyes sin que nadie pregunte por su contenido, compran nuestras almas a precio de saldo. Pero son ventajas -para algunos- a corto plazo. Si de verdad se interesaran por el futuro de la sociedad, buscarían la rebeldía, las ideas novedosas, la libertad de expresión. Así es como se crea un país. De lo contrario, se marchita.

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Una respuesta a País de sumisos

  1. Gaius dijo:

    triste pero cierto. en mi ultimo viaje de trabajo, mientras leia el periodico en el avion me encontre con este otro articulo y me hizo sentir igual de impotente que esta entrada tuya.
    http://www.elpais.com/articulo/reportajes/moral/baja/empleado/elpepusocdmg/20100620elpdmgrep_7/Tes
    por cierto, te lo linko a mi FB. no se como vas de fans, pero yo disfruto leyendote, me encanta ver que hay mas gente con esos pensamientos en la cabeza.

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