6 posts de 2012

Durante 2012 publiqué 67 artículos. Algunos fueron textos de otras personas que incluí en la categoría Otras Voces. Del resto, de los escritos por mí, destaco:

  • En defensa de Megaupload (pero legal). El cierre de este portal causó un minitsunami entre los adictos a las series. Por suerte, hay alternativas; eso sí, todas fuera de la ley – Ver
  • Capitalismo de Estado ¿un sistema deseable? A partir de un artículo en The Economist, defiendo el sistema utilizado hoy en China… pero enfocado al bienestar de los ciudadanos. Es lo que he reiterado desde el inicio de este blog: que la política tome las riendas de la economía – Ver
  • La amenaza del Kindle. Serie de 3 artículos sobre el libro electrónico, los problemas a los que se enfrentan autores, editoriales y libreros y posibles caminos a seguir – Ver
  • Transhumanismo: los arquitectos del futuro. Mi primer artículo sobre ciencia. Lo escribí durante 2 días en estado casi febril; no podía parar. Lo envié a un concurso y llegué a la final. No gané, pero es el artículo con el que más he disfrutado – Ver
  • Semana Santa atea. Traté de escribir este artículo en favor de la libertad y el laicismo con mesura, sin resultar levantisco. No lo conseguí. Hay temas con los que la sangre arde – Ver
  • La falacia de la deuda y el déficit. Frente a quienes repiten hasta el hartazgo ciertos mantras, hay que presentar datos. Sólo así puede combatirse la ideología que nos quieren vender como si fuera ciencia – Ver

Oda a la concejala masturbadora

Cuentan los viejos del lugar que antaño la masturbación estaba vetada por los sumos sacerdotes. Desde las aulas y los púlpitos amenazaban a los adolescentes con el fuego eterno y, tal vez peor, con la ceguera. Duro castigo por “hacer el amor con la persona que más quieres”, Woody Allen dixit. Hoy la Iglesia ya no tiene tanto poder pero sigue intentando controlar la vida sexual de los ciudadanos. Ahora el castigo por masturbarse viene de otras esferas y es más leve: dimisión.

Es lo que le ha sucedido a la concejal socialista Olvido Hormigos. Esta señora se masturbó y grabó en vídeo sus movimientos. La cosa no hubiera pasado del círculo íntimo de no ser porque alguien (que ya ha sido arrestado) colgó el vídeo en un portal de vídeos X y en estos momentos lleva 400 mil visitas. No voy a enlazarlo aquí. Sólo diré que, como otros, lo he visto y no me ha parecido escandaloso, indigno o inmoral.

Cada uno disfruta de la vida como quiere, siempre que no perjudique a los demás. O debería. Porque es muy fácil recordar a otros cargos públicos disfrutando de la vida y perjudicando al resto.

Hay quien caza elefantes en África mientras España se hunde, quien se va de viaje con su novio a costa del dinero público, quien se gasta en cocaína 900 mil euros destinados a pagar EREs, quien conduce borracho, quien se aprovecha de su poder para hacer negocios más o menos turbios, quien dilapida dinero de los ciudadanos en construirse estatuas que glorifiquen su imagen, quien guarda lingotes de oro en su casa… La lista es larga.

Será que soy un libertino, pero me molesta mucho más cualquiera de los casos anteriores que el hecho de que una concejal se masturbe. De hecho, en estos tiempos en que parece que retrocedamos hacia el nacionalcatolicismo, resulta inspirador comprobar que todavía hay políticos que saben apreciar su cuerpo.

Locos con carnet

Las religiones deben morir para que la humanidad sobreviva. No podemos darnos el lujo de permitir que la gente religiosa tome las decisiones clave. Son irracionales, dirigen el barco del estado no con una brújula, sino con el equivalente de interpretar las tripas de una gallina.

La fe es el culto a no pensar. No es como para presumir.

La religión es peligrosa porque permite a los seres humanos que no tienen todas las respuestas creer que sí las tienen. La única actitud apropiada en cuanto a los grandes interrogantes no es la certeza arrogante que ha sido el sello de la religión, sino la duda. La duda es humilde.

Por esto mismo la gente racional, los anti-religiosos, deben dejar su timidez de lado, salir del armario y hacerse valer.

Son las últimas palabras de Bill Maher en su documental Religulous. Allí, el humorista estadounidense recorre el mundo para mostrar lo ridículas que son todas las religiones (de ahí el título, mezcla de religion y ridiculous).

En EEUU conocemos a un ex gay casado con una ex lesbiana que ofrece la salvación de Jesús para volver a la heterosexualidad, a un pastor millonario que asegura que Cristo hoy vestiría con trajes de 2000 dólares y a un latino que asegura ser el descendiente del hijo de Dios; también visitamos un Disneyworld del cristianismo y escuchamos las sandeces de un senador que asegura que los científicos no confirman la teoría de la evolución.

Bill Maher nos acerca a Jerusalén para mostrarnos las banalidades por las que discuten las 3 grandes religiones, habla con un rabino judío que no cree en el Holocausto y con un rapero musulmán que se considera disidente pero justifica la fatwa contra Salman Rushdie…

La película termina con varios de los entrevistados asegurando que el Armageddon sucederá durante los próximos años, que serán testigos del fin del mundo y la segunda venida de Cristo. Alguno incluso lo desea; así podrá descansar al lado de Dios toda la eternidad.

No hay nada más eficaz para desenmascarar un delirio que dejar hablar al loco. Porque, no nos engañemos, la fe es un desorden neurológico. Una persona que cree en seres de los que no hay prueba alguna de su existencia, que escucha la voz de Dios en su cabeza, que desea un holocausto nuclear para ser escogido por el ser supremo, y desprecia a quienes no piensan como él… esa persona está como un cencerro.

Lo decía Christopher Hitchens en su libro sobre la religión: discutir con un creyente si Dios es uno o trino es muy parecido a discutir la estrategia seguida en Austerlitz con un tipo que se cree Napoleón.

El problema llega cuando los locos gobiernan el mundo.

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El documental puede verse íntegro aquí