Ni unos ni otros

En política, antes valían los hechos. Después fue la palabra. Ahora ni siquiera. Las acciones de nuestros gobernantes son aleatorias, contradictorias y perjudiciales para el grueso de la población. Desde mayo de 2010, con Zapatero en La Moncloa, la política española ha sido un disparate.

Ahora pretenden que sus palabras superen a los hechos. Rajoy dice que todo lo que publica El País es falso y tenemos que creerle. ¿Por qué íbamos a hacerlo? No sería la primera vez que miente.

Rubalcaba sale de su guarida 24 horas después y pide la dimisión de Rajoy. Pero sólo la pide. No impulsará una moción de censura, no denunciará a Rajoy o al PP ante los tribunales. Al igual que el millón de ciudadanos que firman en change.org, sólo son palabras.

Da la extraña impresión de que ninguno quiere estar en La Moncloa. De Rajoy ya lo pensé cuando ganó. Pero supongo que entonces era demasiado tarde para echarse atrás y ahora no quiere irse con el rabo entre las piernas y la cabeza gacha.

Rubalcaba pide dimisión porque sus bases se lo piden. Porque es lo que toca si eres el líder de la oposición. Pero estoy convencido de que no quiere pisar La Moncloa ni de visita. Además, igual tampoco ganaba las elecciones.

A todo esto, El País y El Periódico publican hoy 2 encuestas de intención de voto. El bipartidismo se hunde y sube Rosa Díez. Suenan ecos de Italia y Berlusconi. Al menos, si gana, la lideresa magenta no se acostará con prostitutas.

20 razones para no fiarse de España

No suelo compartir las ideas de la gente que escribe en Politikon, pero sus textos merecen la pena ser leídos. Son sólidos, repletos de datos y gráficos y, además, están bien escritos. Mutatis mutandis, me sucede lo mismo que con The Economist.

Hoy, @Egocrata da 20 razones por las que los inversores no se fían de España. Así resumidos los últimos 9 meses, yo tampoco lo haría.

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  1. Rajoy declara, un par de semanas después de las elecciones, que él sabe quién va a ser el próximo ministro de economía, pero que el afortunado aún no lo sabe. En un país en una crisis económica demencial, un número no precisamente trivial de ministros no se enteran que van a estar en el gobierno hasta el día antes de jurar el cargo.  El nuevo Presidente del gobierno parece haber llegado a Moncloa sin tener un plan de acción claro.
  2. El gobierno abre el año con una subida de impuestos que va en el sentido opuesto de lo que todos los expertos piden: una subida del IRPF. Para compensar, el gobierno recupera una medida que todo el mundo coincide era una estupidez, la deducción por compra de vivienda.
  3. La primera medida económica de calado del ejecutivo de Rajoy es retrasar la aprobación de los presupuestos tres meses largos por motivos puramente políticos: las elecciones andaluzas.
  4. El gobierno anuncia que todas las cifras de déficit que había dado el ejecutivo anterior son mentira, y que de hecho estamos mucho peor de lo que decíamos. La culpa de todo, además, es de unos gobiernos autonómicos que no han reducido su déficit un céntimo durante todo el 2011.
  5. La primera gran reforma estructural es un retoque del mercado laboral que apenas cambia nada importante.
  6. La segunda gran reforma es un “ambicioso” plan de saneamiento del sistema financiero. Bankia implosiona espectacularmente unos meses después.
  7. Un miembro de la familia real es cazado robando dinero a manos llenas. Unos días después, el Rey se rompe la cadera cazando elefantes por Botswana con su amante.
  8. El presidente del Consejo General del Poder Judicial lleva años cargando viajes a Marbella al erario público, y el tipo lo ve como algo perfectamente normal. Cuesta lo indecible hacerle dimitir.
  9. Rajoy, mientras tanto, decide “negociar” con sus socios europeos subiéndose el límite de déficit unilateralmente.  El tipo no habla inglés, ni tampoco su ministro de hacienda, así que entender qué narices quiere es complicado. Cuando ve que Europa entera se le echa encima, el tipo tira marcha atrás.
  10. Después se pasa meses diciendo que si no le hacen caso va a romper el euro. Nadie le hace caso, ya que todo el mundo sabe que romper el euro sería un desastre para Alemania, pero un apocalipsis inaudito para España.
  11. Rajoy se va a la Eurocopa tras una semana de pánico en los mercados, a grito de esto está todo solucionado.
  12. La enorme chapuza que fue la quiebra e intervención de Bankia, con Rodrigo Rato anunciando su dimisión sin avisar.
  13. Madrid presenta candidatura a los juegos olímpicos del 2020. Porque dinero sobra.
  14. Las “grandes reformas” del gobierno incluyen una liberalización de horarios comerciales restringida a menos de veinte ciudades y sólo bajo autorización administrativa, una página de internet con horarios de autobuses, y una liberalización del mercado ferroviario que incluye la creación de cuatro empresas públicas.
  15. El gobierno procede a decir en Bruselas que España ha hecho todo lo que podía y que es hora que los ayuden. En Bruselas le dan una larga lista de cosas pendientes de hacer, y lo añaden a las condicionalidades del rescate bancario. El gobierno insiste que el rescate viene sin condiciones.
  16. Valencia, ese jardín lleno de elefantes blancos incapaz de pagar sus deudas,  pide ser rescatada por el estado. No saben cuánto dinero necesitan o pedirán, ya que el estado no ha aclarado cómo funcionara el mecanismo de rescate.
  17. El gobierno presenta un recorte presupuestario brutal que incluye varias medidas que el mismo gobierno había recuperado en enero, incluyendo la singularmente estúpida deducción por compra de vivienda.
  18. Murcia anuncia que necesitará ser rescatada el domingo. Murcia desmiente el rescate el mismo domingo. Murcia descubre el lunes que efectivamente no tiene dinero y que pedirá el rescate en septiembre.
  19. Un puñado de comunidades autónomas dicen que van a pedir ser rescatadas también, o pedirán “liquidez” del estado. Nadie sabe cuánto pedirán ni cuanto, ya que nadie parece entender el galimatías presupuestario que es el sistema de financiación autonómica.
  20. Cataluña, una de la regiones más ricas del país, pide ser rescatada también, mientras insiste en demandar un pacto fiscal.

Adiós a los que se van

El viernes 13 de julio fue un día de despedidas. Obligadas, por supuesto.

Muchos tuvimos que decir adiós a un futuro más luminoso que el turbulento presente. El Consejo de Ministros convirtió en realidad una impresión generalizada: vienen tiempos oscuros.

Es difícil hacer una crítica ordenada de las medidas impuestas por el Gobierno, principalmente porque la vicepresidenta dice una cosa el viernes y luego el sábado leemos otra en el BOE. Pero creo que la mayoría de los ciudadanos estaremos de acuerdo en que vamos a peor.

También nos dijeron adiós (involuntario) dos voces de Radio Nacional: Juan Ramón Lucas y Toni Garrido. Se da la circunstancia de que días antes de su defenestración, Lucas entrevistó a Vicenç Navarro.

Este economista crítico realizó un diagnóstico certero de la situación actual, de las causas profundas de la crisis política y social que sufre España y de la posible forma de arreglar el problema. Sus palabras no se parecen ni en el fondo ni en la forma a las que estamos acostumbrados a escuchar en los economistas “del sistema”. Imprescindible.

Más tristeza me ha producido el final de Asuntos Propios. En estos últimos meses, el programa que dirige y presenta Toni Garrido se había convertido en un oasis, en un refugio. Sus editoriales eran contundentes, ingeniosos, afilados e inteligentes. La primera vez que lo escuché, pensé: “qué poco va a durar, su discurso molestará a las altas esferas”. Lamentablemente, no me equivoqué.

El viernes se despidió de los oyentes así:

De lo que (por ahora) no nos han obligado a despedirnos es del sentido del humor. A pesar de todos los golpes (metafóricos y reales) que nos atizan, siempre hay quien le da la vuelta a la tortilla, quien ve el lado cómico de nuestros dirigentes, quien se ríe de su superioridad. Dos ejemplos:

El sábado, Mariano Rajoy cerró el Congreso del PP andaluz. En su discurso, dijo: “España tiene españoles”. Minutos después, en Twitter ya aparecían las primeras bromas, agrupadas en la etiqueta #EspañaTieneEspañoles

Finalmente, el insulto de Andrea Fabra ha sido transformado en una canción que resume muy bien el sentir de muchos ciudadanos. Sin duda, el tema del verano.

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Actualización:

Descubro que el autor de esta canción es Diego Escusol, compañero mío en el Instituto Medina Albaida. Desde aquí, un abrazo.