Sobre revoluciones y gurús

Empiezo a estar cansado de los artículos de periódico, piezas de informativos y posts que hablan de la importancia de las “redes sociales” en las revueltas de los últimos meses. Tan cansado que ni les presto atención. Sé lo que van a decir; y sé que, en general, es falso.

Dice la Wikipedia:

Las redes sociales son estructuras sociales compuestas de grupos de personas, las cuales están conectadas por uno o varios tipos de relaciones, tales como amistad, parentesco, intereses comunes o que comparten conocimientos.

En esta definición no se menciona a internet, ni a aplicaciones como Twitter, ni Facebook. ¿Por qué? Porque, como me decía Purnas hace un rato, redes sociales ha habido siempre.

Las personas han vivido en familias, tribus, clanes, aldeas, ciudades… Siempre se han relacionado entre sí.Y los que no lo han hecho, han sucumbido. Recordemos las palabras de Aristóteles: el hombre que no necesita a nadie, el hombre solitario y aislado de la sociedad, o es una bestia es un dios.

Sin embargo, la memoria es un bien escaso y hay quien olvida que antes de que el ejército estadounidense decidiese unir sus ordenadores ya se habían producido revueltas. Muchas, por cierto.

Los sans culottes de 1789 no quedaron por Twitter para atacar La Bastilla. Los burgueses de media Europa no crearon una página en Facebook llamada “reventemos lo que queda del Antiguo Régimen”. Y Lenin no tenía un blog; escribió un panfleto llamado ¿Qué hacer?

Ahora, es el mundo árabe el que se levanta contra sus tiranos. Y, a juzgar por ciertas informaciones, lo hacen vía Twitter o Facebook. Si fuera malpensado, diría que los medios potencian este tipo de análisis para que los ciudadanos creamos que, en efecto, las revoluciones se ganan frente a la pantalla del portáti y no salgamos a la calle a defender lo nuestro.

Pero no soy malpensado y me decanto por la opción más sencilla: hay demasiados que miran el dedo y no la luna.

Premios Dardo

Hago un pequeño inciso paréntesis en este blog. Hoy no hablaré de política. Resulta que existen unos premios llamados Dardo y resulta que Andrés Pérez Mohorte me ha premiado con uno de ellos.

¿En qué consiste este premio? Básicamente es una subida de ego, que nunca viene mal. Un bloguero recomienda a 15 blogueros a los que sigue, éstos a otros 15 y así sucesivamente. Éstos son mis elegidos (sin orden ni concierto).

  • Purnas. Si quisiera (y le dejaran) dar clases de ética periodística, mejor irían las cosas. Buena parte de lo que sé sobre esto de la internet lo he aprendido de él.
  • Isaac Rosa. Digno heredero de Javier Ortiz. Siempre es capaz de dar una vuelta a los temas más trillados. Ah, y como novelista es de lo mejorcico que hay ahora.
  • Sergio del Molino. Este tipo tiene dos blogs, el del Heraldo y el personal. En el primero habla de libros, en el segundo de lo que le apetece: de las calles de Zaragoza, de chicas guapas, de TV, de su hijo… Muy refrescante (suena mal, lo sé).
  • Yo no estuve allí. Es el bloguero que me premió, pero no está aquí por eso. Acaba de salir de la Universidad, sufre los primeros asedios como becario y, aun en agosto, tiene ganas de ponerse a escribir. Promete. Ah, síganle en twitter
  • Espoiler. El señor que más series ve en este país. Su mujer debe estar harta de él. Yo encantado. Cuando recomiende algo, no duden.
  • Diamantes en serie. Post largos, reflexivos. Uno de mis últimos descubrimientos.
  • Bloguionistas. Esto son 4 guionistas con blog propio que deciden formar uno colectivo y arrasan. Todo el que aspire a escribir pelis debería pasar por aquí, aunque sólo sea para que compruebe lo difícil que es.
  • Ignacio Escolar. ¿Hace falta que explique quién es?
  • Ramón Lobo. Lo mismo
  • Rosa María Artal. Lo mismo
  • Guerra Eterna. Pues eso.
  • Modus Tolens. Un tipo muy combativo, muy inteligente
  • Derecho a réplica. Como el anterior, pero más guerrero (o guerrillero).
  • Música con criterio. Jaime Oriz escribe este blog para la gente de Aragón Musical. De cine y música sabe un rato. En el futuro dirigirá algún festival para alternativos, al tiempo.
  • Torres Burriel. Este hombre sabe mucho de diseño web y siglas que nunca entenderé. Pero lo poco que comprendo es muy interesante.

Y ya. En el próximo post volveré a lo mío.