Contra la solidaridad y el pensamiento positivo

No me gustan las ONG. Son la prueba de que el Estado falla. Un país que no necesite ONG’s es un buen país. (¿Existe alguno?)

Tampoco me gusta la solidaridad. Es una palabra bonita y apela a los buenos sentimientos de la gente pero, de nuevo, desearía que fuese innecesaria.

El poder y los medios de comunicación intentan desde hace un tiempo que saquemos lo mejor de nosotros y ayudemos a los ciudadanos que con problemas económicos. Los diputados del PSOE no hicieron huelga pero donaron el salario de aquel día a una ONG. La Iglesia católica se anuncia en carteles y dice que contribuye a mejorar la sociedad. Las piezas sobre Save the Children, Acción contra el Hambre y otras organizaciones se multiplican en los medios.

Es un engaño. Una burla. Un insulto.

Destruyen la educación, la sanidad y la justicia y nos piden que sustituyamos el sistema por nuestro amor al prójimo. Me niego. El Estado debe cuidar a sus ciudadanos. Es su única razón de ser.

Debe protegerlos de cualquier amenaza. Un ejército invasor, una enfermedad, la pobreza… Si no, ¿de qué sirve? También debería protegernos de las armas de destrucción masiva financieras. Los tiburones que con un ordenador dañan la economía de un país no son menos peligrosos que los terroristas afganos.

Pero nuestros gobernantes pretenden lavarse las manos y dejar que cada uno se cuide como pueda. Si tiene dinero, con dinero. Y si no tiene, que apele a la solidaridad de sus vecinos…

…O puede intentar mejorar su situación mediante el pensamiento positivo. Sé optimista y verás como la vida te sonríe. La Contra de La Vanguardia es especialista en este tipo de mensajes. A primera vista, parece una buena estrategia. Sin embargo, envía un mensaje nocivo.

Ciertos medios de comunicación -y un puñado de gurús que andan sueltos- nos dicen que si “visualizas” lo que deseas, si lo piensas de verdad, si eres optimista y no te desanimas, las cosas te irán mejor. Y no. El mundo no funciona así. Sólo con actitud alegre no se supera un cáncer, sólo con pensar cada mañana “hoy encuentro trabajo” no te van a llamar. Ojalá fuera así de fácil, pero la magia sólo existe en los cuentos.

Lo peligroso es que acaban culpabilizando al que no tiene buen rollo. Y también uno mismo puede fustigarse y pensar que no sale del hoyo porque no lo desea lo suficiente. En el fondo, el pensamiento mágico es similar a la religión. Si crees que sólo con cambiar de actitud puedes modificar la realidad que te rodea, nunca harás nada por promover un cambio real.

Es curioso que cuanto peor estamos, más autoayuda se vea. Estos gurús no animan a robar bancos, a manifestarse, a no pagar impuestos injustos… Dicen: “quédate quieto, sonríe, medita… y compra mi libro”.

¿Por qué los medios no aconsejan rebelarse? ¿Por qué no entrevistan a tipos que tengan su dinero bajo la almohada, que no vean TVE ni Tele5…? Es otra trampa. Mientras trabajamos nuestra actitud, ellos destruyen nuestra vida.

Oda a la concejala masturbadora

Cuentan los viejos del lugar que antaño la masturbación estaba vetada por los sumos sacerdotes. Desde las aulas y los púlpitos amenazaban a los adolescentes con el fuego eterno y, tal vez peor, con la ceguera. Duro castigo por “hacer el amor con la persona que más quieres”, Woody Allen dixit. Hoy la Iglesia ya no tiene tanto poder pero sigue intentando controlar la vida sexual de los ciudadanos. Ahora el castigo por masturbarse viene de otras esferas y es más leve: dimisión.

Es lo que le ha sucedido a la concejal socialista Olvido Hormigos. Esta señora se masturbó y grabó en vídeo sus movimientos. La cosa no hubiera pasado del círculo íntimo de no ser porque alguien (que ya ha sido arrestado) colgó el vídeo en un portal de vídeos X y en estos momentos lleva 400 mil visitas. No voy a enlazarlo aquí. Sólo diré que, como otros, lo he visto y no me ha parecido escandaloso, indigno o inmoral.

Cada uno disfruta de la vida como quiere, siempre que no perjudique a los demás. O debería. Porque es muy fácil recordar a otros cargos públicos disfrutando de la vida y perjudicando al resto.

Hay quien caza elefantes en África mientras España se hunde, quien se va de viaje con su novio a costa del dinero público, quien se gasta en cocaína 900 mil euros destinados a pagar EREs, quien conduce borracho, quien se aprovecha de su poder para hacer negocios más o menos turbios, quien dilapida dinero de los ciudadanos en construirse estatuas que glorifiquen su imagen, quien guarda lingotes de oro en su casa… La lista es larga.

Será que soy un libertino, pero me molesta mucho más cualquiera de los casos anteriores que el hecho de que una concejal se masturbe. De hecho, en estos tiempos en que parece que retrocedamos hacia el nacionalcatolicismo, resulta inspirador comprobar que todavía hay políticos que saben apreciar su cuerpo.

Dentro del útero, todo. Fuera, nada

El cómico George Carlin escribió hace ya un tiempo el siguiente monólogo sobre las intenciones de los conservadores al limitar la libertad de la mujer para elegir o no dar a luz a un hijo no deseado. Como España va hacia atrás a pasos de gigante, sigue estando vigente.

(vía @mimesacojea)